Hasta el verano de 2014, un contratista de fracturación con sede en Nuevo México proporcionaba chimeneas de fracturación a sus clientes y llenaba las válvulas con una grasa para válvulas de tipo bentonita roja. Los trabajos de fracturación típicos con este cliente son a 8-9.5 kpsi, con un tratamiento máximo de 9800 psi y un caudal de 40-60 bbl por minuto. Es una fractura con agua resbaladiza con hasta 40 etapas por trabajo y, por lo general, 4 operaciones de válvulas por etapa. Los operadores intentan minimizar los diferenciales de flujo/presión para las operaciones de válvulas. Las válvulas suelen ser de 2″ y 4″ y del diseño tipo WKM con una capacidad nominal de 10 kpsi.

